Cuatro jóvenes iniciaron su prenoviciado en las Misioneras Siervas del Espíritu Santo


El domingo por la noche, en el marco de la celebración eucarística en la parroquia San Alberto Magno, cuatro jóvenes comenzaron oficialmente su etapa de prenoviciado en la Congregación Misionera de las Siervas del Espíritu Santo – SSpS, dando así el primer paso en su camino de formación hacia la vida religiosa.

En diálogo con Radio Tupambaé, Luján Galeano —una de las prenovicias— compartió la emoción de este inicio y explicó que este período representa “el primer sí” en el proceso de discernimiento vocacional. Junto a ella transitan esta etapa Belén, proveniente de Paraguay; Rosario, de la provincia de Corrientes; y Eugenia, oriunda de Apóstoles, mientras que Luján llega desde Formosa.

La joven detalló que el prenoviciado es un tiempo destinado a profundizar en la espiritualidad y el carisma misionero de la congregación, así como a integrarse plenamente en la vida comunitaria. Durante este año, las cuatro serán acompañadas por las hermanas en la casa de formación, donde compartirán la cotidianeidad, la oración y el discernimiento personal.

“En este período vamos a ir acomodándonos en la comunidad, conociendo a las hermanas y dejando que Dios obre en nosotras”, expresó Luján, quien destacó que se trata de una etapa clave para confirmar el llamado vocacional.

Bendición y acompañamiento comunitario

La comunidad parroquial tuvo un rol central en este comienzo. Durante la misa, las jóvenes recibieron la bendición para iniciar formalmente su formación. Luján subrayó el clima de cercanía y afecto vivido en la celebración, especialmente significativo para ella, ya que su familia no pudo estar presente.

“Los abrazos y el recibimiento me hicieron sentir como en casa”, señaló, al referirse al acompañamiento brindado por los fieles. Tras la Eucaristía, compartieron un encuentro comunitario que permitió un mayor acercamiento y diálogo con los miembros de la parroquia.

Las prenovicias residirán durante todo el año en la casa de formación ubicada en el Instituto San Alberto Magno, donde continuarán su proceso formativo junto a las hermanas. Asimismo, manifestaron su deseo de seguir fortaleciendo los lazos con la comunidad, invitando a quienes deseen acercarse a conocerlas y compartir este camino.

El inicio de esta nueva etapa no solo marca un paso importante en la vida de estas jóvenes, sino que también renueva el compromiso misionero de la congregación y de la comunidad que las acompaña en este proceso.