La expresidente Cristina Fernández de Kirchner cuestionó con dureza el operativo de Estados Unidos destinado a capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y advirtió que la administración de Donald Trump “volvió a cruzar un límite” en materia de respeto al derecho internacional y la soberanía de los Estados.
Luego de recibir el alta médica tras permanecer dos semanas internada en el Sanatorio Otamendi, la exmandataria reapareció públicamente a través de sus redes sociales, donde se refirió al escenario abierto en Venezuela en las últimas horas.
“Se puede estar a favor, en contra o ser indiferente frente al gobierno de Nicolás Maduro, pero nadie puede negar que la madrugada del sábado la administración Trump volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, afirmó Fernández de Kirchner.
En su mensaje, la exjefa de Estado evocó la Doctrina Monroe y la política del “Gran Garrote” asociada al corolario Roosevelt, y recordó que su aplicación en América Latina “justificó intervenciones militares directas o apoyos encubiertos a golpes de Estado”, con consecuencias negativas para la región. Según sostuvo, lejos de beneficiar a Estados Unidos, esas prácticas generaron rechazo y, en numerosos casos, “atraso económico y social” en los países afectados.
Asimismo, señaló que el operativo constituye una violación de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional y “del más elemental sentido común”. En ese marco, calificó como “absolutamente ilegal e ilegítimo” el secuestro del presidente venezolano y de su esposa en su propio país, en un procedimiento que, indicó, derivó en la muerte de varias personas.
Para la expresidente, este tipo de acciones configura “un escenario de alta inestabilidad” y sienta “un peligroso antecedente geopolítico”, ya que podría habilitar futuras violaciones de soberanía, apropiaciones territoriales o disputas por recursos por parte de potencias con superioridad económica y militar sobre países más débiles.
Hacia el final de su pronunciamiento, Fernández de Kirchner cuestionó los objetivos declarados por Washington. A su entender, la denominada “Operación Resolución Absoluta” no persigue el restablecimiento democrático ni la lucha contra el narcotráfico, sino el control de la mayor reserva mundial de petróleo convencional, “a cara descubierta”.
La reaparición pública de la exmandataria se produjo luego de dos semanas de internación por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo posoperatorio. Según el parte médico difundido el 3 de enero, se le retiró el drenaje peritoneal y continuó el tratamiento con antibióticos por vía oral. Tras una evolución favorable, recibió el alta y fue trasladada a su domicilio de la calle San José 1111, donde cumple arresto domiciliario.

