Consultas por conflictos escolares crecieron 78% en Misiones y se consolidan como la principal problemática educativa


El año pasado, el Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario (GPI) del Consejo General de Educación (CGE) registró 17.558 atenciones en toda la provincia, un 78,5% más que en 2024. La mayoría de los casos están vinculados a problemas de convivencia escolar, lo que refleja un aumento sostenido de situaciones complejas que afectan directamente la vida de los estudiantes.

Para el coordinador del GPI, Ricardo Martín, el incremento responde tanto a la apertura de nuevas sedes como al aumento de conflictos que requieren intervención. “Lo urgente en este momento, refiriéndome al ciclo 2026, son los casos que activan protocolos de suicidio. Se trata de situaciones que atraviesan a toda la comunidad escolar”, explicó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

Convivencia escolar y bullying

Los problemas de convivencia, que incluyen bullying, acoso escolar y conflictos entre docentes, padres y alumnos, concentran la mayor parte de las intervenciones del GPI. Martín señaló que este tipo de consultas “se duplican año a año” y que el nivel primario es donde se registra la mayor demanda.

Además, el gabinete interviene en situaciones complejas que abarcan consumos problemáticos, abandono escolar y vulneraciones de derechos. “En los últimos dos años, los conflictos de convivencia se incrementaron de manera significativa”, indicó Martín.

Situaciones de riesgo y suicidio

Otra problemática que mostró un crecimiento relevante en 2025 fueron los casos vinculados al suicidio, que impactan principalmente en el nivel secundario. Según Martín, en lo que va del ciclo 2026, esta temática se convirtió en la más urgente: “Estamos recibiendo muchos pedidos de acompañamiento por hechos e intentos de suicidio, colaborando con las instituciones para elaborar estos duelos y pérdidas”.

En el nivel primario, se observan casos de autolesiones, generalmente vinculados a vulneraciones de derechos, problemas intrafamiliares o situaciones de abuso. Estas intervenciones requieren un abordaje integral, tanto de los estudiantes como de la comunidad escolar.

Abandono escolar y necesidades básicas

El abandono escolar también preocupa, especialmente en primaria. Entre las causas, Martín enumeró enfermedades, mudanzas, cambios familiares y la crisis económica, que generan dificultades para sostener la asistencia y continuidad educativa. “Los casos más complejos involucran falta de alimentos o insumos básicos. Primero hay que cubrir esas necesidades, y luego acompañar al estudiante en la escuela”, señaló.

Distribución territorial y expansión del GPI

El aumento de atenciones también se relaciona con la expansión del GPI, que actualmente cuenta con 16 sedes y proyecta abrir más, incluyendo una extensión en Posadas para la modalidad EPJA. Localidades como Bernardo de Irigoyen y la capital provincial concentraron la mayor cantidad de consultas, tanto en primaria como secundaria.

“La proximidad de las sedes permite a las escuelas contar con equipos interdisciplinarios cercanos y detectar situaciones a tiempo, evitando que los problemas escalen”, sostuvo Martín, quien destacó la importancia de la capacitación docente y la incorporación de más profesionales en trabajo social, psicología y psicopedagogía, sobre todo en zonas donde la demanda supera la oferta actual.

Cambios sociales que impactan en las aulas

El coordinador del GPI destacó que los conflictos escolares reflejan transformaciones sociales más amplias. “El mundo cambió, las formas de relacionarnos y comunicarnos también. La escuela no solo debe enseñar contenidos, sino ser un ámbito de cuidado”, afirmó. Martín explicó que fortalecer el vínculo entre la escuela y las familias facilita la intervención y mejora los resultados en la resolución de conflictos.

“La educación actual requiere herramientas para prevenir situaciones de riesgo y acompañar a quienes más lo necesitan”, concluyó Martín, resaltando que la visibilización de los conflictos y la intervención temprana son claves para proteger la trayectoria educativa de los estudiantes.

Fuente: Primera Edición