El deporte misionero vuelve a celebrar un logro que combina talento, disciplina y proyección internacional. Thiago Laphitz, nadador del Club Capri, fue convocado a la Selección Argentina para disputar el II Torneo Promesas Olímpicas 2026, que se llevará a cabo del 22 al 24 de mayo en Santiago de Chile.
La noticia sorprendió al joven de 12 años, quien se enteró de su convocatoria a través de las redes sociales. “Fue muy emocionante, no me lo estaba esperando. Vi mi categoría y estaba mi nombre”, relató, aún conmovido por el momento que marca un antes y un después en su incipiente carrera deportiva.
La confirmación oficial llegó luego por parte de la Confederación Argentina de Deportes Acuáticos (Cadda), consolidando así su primera experiencia con el seleccionado nacional, un objetivo que muchos atletas persiguen durante años.
Un proceso construido con esfuerzo y constancia
Detrás de esta convocatoria hay un trabajo sostenido que combina entrenamiento de alto rendimiento y acompañamiento integral. Thiago entrena de lunes a sábado con doble turno en el Club Capri, sumando además preparación física fuera del agua y una alimentación específica acorde a las exigencias competitivas.
Su entrenadora, Marion Báez Breard, destacó que la citación no fue una sorpresa dentro del equipo técnico. “Sabíamos que tenía posibilidades de integrar la selección. Es un nadador muy completo, versátil y con una gran determinación para afrontar distintas pruebas”, explicó.
En ese sentido, subrayó que su capacidad para adaptarse a diferentes estilos y distancias lo convierte en una pieza valiosa, incluso para competencias por equipos como las postas.
Formación integral y acompañamiento familiar
El desarrollo de un atleta de alto rendimiento a temprana edad implica también un fuerte acompañamiento familiar y profesional. Desde el club remarcan que el proceso de formación incluye no solo lo físico, sino también lo emocional.
“Es un chico en plena etapa de crecimiento, por eso cuidamos todos los aspectos: entrenamiento, descanso, alimentación y salud mental”, señaló su entrenadora, quien confirmó que Thiago también cuenta con apoyo psicológico para sostener el equilibrio entre la exigencia deportiva, la escuela y su vida social.
De sus primeras brazadas al plano nacional
El vínculo de Thiago con la natación comenzó a los 5 años, cuando dio sus primeros pasos en el agua. Desde entonces, su evolución fue constante hasta alcanzar uno de sus hitos más importantes en diciembre pasado: se consagró campeón nacional en 50 metros libres y subcampeón en 50 metros mariposa.
Esos resultados lo posicionaron como una de las principales promesas de su categoría en el país y terminaron de abrirle la puerta a la Selección.
Con objetivos claros, el joven nadador no oculta sus sueños: “Mi gran meta es llegar a mundiales y a un Juego Olímpico”, afirmó.
Un calendario exigente antes del desafío internacional
Previo a su participación en Chile, Thiago afrontará nuevas competencias que servirán como preparación. En los próximos días viajará a San Luis y luego a Asunción, Paraguay, donde competirá en el Grand Prix Internacional junto a otros nadadores de nivel regional.
Estos torneos serán clave para ajustar detalles de cara al compromiso internacional con la Selección Argentina.
El desafío del financiamiento
A pesar del logro deportivo, la convocatoria implica un desafío adicional: el viaje será autofinanciado. Esto significa que los costos de traslado, alojamiento y participación deberán ser cubiertos por el propio entorno del atleta.
En este contexto, el acompañamiento de la comunidad resulta fundamental para que el joven pueda representar al país en esta competencia internacional.
Con talento, disciplina y una proyección que entusiasma, Thiago Laphitz ya dio su primer gran paso. Ahora, el desafío será seguir avanzando en el camino que lo acerque a la élite de la natación mundial.

