La histórica dinámica comercial de la frontera seca entre Bernardo de Irigoyen y las ciudades brasileñas de Dionísio Cerqueira y Barracão volvió a modificarse en el último año. Desde el lado brasileño aseguran que el flujo de argentinos que cruzan para realizar compras aumentó cerca de un 30%, impulsado por la diferencia cambiaria y el contexto económico regional.
La intendenta de Dionísio Cerqueira, Bianca Moreira Maran Bertamoni, señaló que actualmente son más los argentinos que llegan a Brasil para adquirir productos que los brasileños que viajan hacia la Argentina con el mismo objetivo.
“Hoy recibimos más turistas argentinos que vienen a comprar a Brasil que brasileños que van a comprar en Argentina”, afirmó la jefa comunal al describir el escenario actual en una de las zonas fronterizas más activas de Misiones.
Según explicó, el fenómeno responde principalmente a las variaciones del tipo de cambio, que modifican de manera constante la conveniencia comercial entre ambos países. En ese sentido, indicó que también se redujo la cantidad de brasileños que cruzan hacia el lado argentino, aunque algunos artículos siguen manteniendo demanda.
“Todavía hay muchos brasileños que vienen por productos específicos, como vino, productos de limpieza y quesos, que son muy populares por su calidad”, precisó.
Impacto económico y laboral
Bertamoni sostuvo que el crecimiento del movimiento fronterizo no solo beneficia al comercio local, sino que también comenzó a reflejarse en el mercado laboral de la ciudad brasileña.
“Hoy tenemos muchos argentinos trabajando en nuestros comercios, en supermercados, tiendas y farmacias”, expresó.
Asimismo, explicó que existen mecanismos formales para facilitar la inserción laboral de ciudadanos argentinos en Brasil. Entre ellos mencionó la gestión del CPF y los permisos necesarios para desempeñarse legalmente en distintas actividades.
La intendenta remarcó que la vida cotidiana en la frontera siempre estuvo atravesada por los cambios económicos de ambos países.
“Vivimos en una frontera de líneas imaginarias, prácticamente como un solo pueblo, y siempre sentimos los efectos del tipo de cambio”, sostuvo.
Un flujo que cambia según el contexto

La mandataria recordó que durante años el movimiento predominante fue el inverso, con brasileños que cruzaban hacia la Argentina en busca de mejores precios. Sin embargo, afirmó que esa tendencia comenzó a revertirse hace poco más de un año.
Finalmente, subrayó que el intercambio comercial fronterizo tiene efectos directos en ambas comunidades y requiere una mirada conjunta entre municipios vecinos.
“Esto afecta a toda nuestra economía. Es importante para ambos municipios y países, porque trabajamos de forma integrada y el flujo cambia según el contexto”, concluyó.

