Luego de casi dos jornadas de interrupción, el servicio de transporte urbano de pasajeros comenzó a normalizarse este viernes desde las 15 en Posadas, Garupá y Candelaria, tras registrarse avances en el pago de haberes a los trabajadores del sector.
La empresa San José abonó la totalidad de los salarios correspondientes al mes de marzo, lo que permitió que sus choferes retomaran las actividades. En tanto, las firmas Casimiro y Tipoka realizaron un pago parcial y asumieron el compromiso de completar los sueldos antes de finalizar la jornada, lo que también habilitó el regreso progresivo de las unidades a las calles.
La reanudación del servicio se definió luego de reuniones y acuerdos entre delegados y trabajadores, quienes resolvieron retomar las tareas de manera paulatina. No obstante, se prevé que la frecuencia continúe reducida hasta alcanzar la totalidad de las unidades operativas.
Desde el sector advirtieron que los choferes de Casimiro y Tipoka permanecerán en estado de alerta. En caso de incumplimientos en el pago comprometido, no se descartan nuevas medidas que podrían afectar el servicio durante el fin de semana.
Por otra parte, en Oberá la situación permanece sin cambios. Los trabajadores no percibieron sus haberes y el servicio urbano continúa interrumpido, sin definiciones inmediatas que permitan prever una pronta solución.

