China reclamó este domingo a Estados Unidos la liberación “inmediata” del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, y exigió que Washington “desista de derrocar al gobierno de Venezuela”. El pedido fue formulado mediante un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, que calificó el hecho como una “clara violación del derecho internacional”.
Según el texto oficial, Pekín instó a EE.UU. a “garantizar la seguridad personal” de Maduro y su esposa, y expresó su “grave preocupación” por lo que describió como la aprehensión forzada del mandatario venezolano y su traslado fuera del país durante la administración de Donald Trump.
China condenó “enérgicamente el uso temerario de la fuerza” contra un Estado soberano y denunció una “grave transgresión” de las normas internacionales, una “vulneración de la soberanía venezolana” y una “amenaza a la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe”. Además, pidió a la Casa Blanca respetar la Carta de las Naciones Unidas y “cesar las violaciones de la soberanía y la seguridad de otros países”.

La reacción china se sumó a una serie de pronunciamientos regionales e internacionales. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la captura de Maduro “sobrepasa una línea inaceptable” y llamó a la ONU a “responder de forma vigorosa”. México condenó “enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente”, mientras que el presidente colombiano, Gustavo Petro, rechazó los ataques en Caracas y ordenó la movilización de tropas en la frontera.
Desde Chile, el presidente saliente Gabriel Boric expresó su “enérgica condena” ante la posibilidad de que un Estado extranjero ejerza control directo sobre territorio venezolano y advirtió sobre un precedente peligroso para la región. Cuba, por su parte, sostuvo que Estados Unidos es responsable de la integridad física del mandatario venezolano.
En Europa, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, señaló que España no reconocerá al gobierno de Maduro ni tampoco “una intervención que viola el derecho internacional”, y pidió una “transición justa y dialogada”. Corea del Norte también condenó el hecho, al que calificó como “la más grave violación de la soberanía” y una muestra del “hegemonismo” de Washington.
De acuerdo con las imágenes difundidas, Maduro se encuentra en Nueva York, mientras continúan las reacciones diplomáticas y los llamados a una respuesta multilateral.

