La Roja cayó 4-1 en Auckland por la FIFA Series 2026, en un partido condicionado por la expulsión temprana de Darío Osorio y una preocupante falta de reacción colectiva.
Chile sufrió una dura caída ante Nueva Zelanda por 4-1 en el Eden Park de Auckland, en el marco del segundo encuentro de la FIFA Series 2026, y volvió a dejar señales alarmantes sobre su presente futbolístico.
El equipo dirigido por Nicolás Córdova quedó rápidamente condicionado por la expulsión de Darío Osorio a los 27 minutos, una incidencia que modificó por completo el desarrollo del partido. A partir de allí, La Roja perdió orden, intensidad y capacidad de respuesta frente a un rival que no perdonó.
El conjunto local abrió el marcador a los 31 minutos a través de Kosta Barbarouses, quien definió de volea tras un tiro de esquina y dejó sin chances al arquero Lawrence Vigouroux. Antes del entretiempo, Elijah Just amplió la ventaja luego de una jugada revisada por el VAR que finalmente fue convalidada.
En el complemento, el dominio de Nueva Zelanda se profundizó ante una defensa chilena sin reacción. A los 59 minutos, Jesse Randall marcó el tercero tras quedar completamente solo dentro del área, en una jugada que expuso el desconcierto del fondo trasandino. El cuarto gol llegó a los 71 minutos por intermedio de Ben Waine, que volvió a aprovechar las facilidades defensivas.
Chile logró descontar en el tramo final con Gonzalo Tapia, pero el tanto no modificó el desarrollo ni el impacto de una derrota que deja secuelas.
La goleada significó, además, un triunfo histórico para Nueva Zelanda, que cortó una racha de ocho partidos sin victorias. Del lado chileno, en cambio, el resultado profundiza las dudas en un proceso que no encuentra respuestas y que se da en un contexto adverso, marcado también por la ausencia en el Mundial 2026.

