En un domingo cargado de emoción en el estadio Guillermo Vilas, Francisco Cerúndolo se consagró campeón del Argentina Open tras vencer con autoridad a Luciano Darderi por 6-4 y 6-2. El triunfo no solo significó su primer título en el ATP 250 porteño, sino también el fin de una racha adversa en finales disputadas en su ciudad.
Luego de dos intentos fallidos en ediciones anteriores, la tercera fue la vencida para el actual número 19 del ranking mundial. En 1 hora y 38 minutos, y ante una multitud que lo respaldó de principio a fin, el bonaerense logró sacarse una espina que arrastraba desde hacía varias temporadas.
El duelo reunió a los dos máximos preclasificados del certamen, una circunstancia poco frecuente en el circuito. Desde el inicio quedó en evidencia el nivel de ambos: potencia, consistencia y escasos errores marcaron un primer set de alto vuelo. Cerúndolo consiguió el quiebre clave tras un extenso game y administró la ventaja para cerrarlo 6-4.
El segundo parcial mostró un desarrollo más irregular. El desgaste físico y la tensión propia de una final derivaron en imprecisiones y una seguidilla de quiebres en los primeros juegos. Darderi, número 22 del mundo, evidenció frustración y no logró sostener su servicio en momentos determinantes. Cerúndolo, alentado por el público local, aprovechó la inestabilidad de su rival para encaminar el partido y sentenciarlo por 6-2.
La victoria también inclinó el historial personal entre ambos a favor del argentino (3-2) y consolidó uno de los momentos más significativos de su carrera. Atrás quedaron los cuestionamientos por su ausencia en la serie de Copa Davis y las finales perdidas en este mismo escenario.
La ceremonia de premiación tuvo un condimento especial: el trofeo fue entregado por Diego Schwartzman, quien en 2021 había frustrado las aspiraciones del propio Cerúndolo en este torneo. Esta vez, con una sonrisa amplia y el estadio rendido a sus pies, el flamante campeón alzó el título y selló una consagración largamente esperada en Buenos Aires.

