En el marco del día del patrono de la ciudad, este jueves 19 de marzo la Catedral San José de Posadas organizará su tradicional venta de arroz con pollo, una iniciativa a cargo del grupo Santa Marta destinada a cubrir los gastos de mantenimiento del templo y colaborar con la comunidad. La actividad se desarrollará de 12 a 13 horas en el salón Estrada, anexo a la parroquia, y los interesados deben llevar su propio recipiente tipo tupper para retirar las porciones.
El grupo Santa Marta, compuesto actualmente por 10 a 12 voluntarios, se encarga de toda la preparación: desde la limpieza y corte de verduras hasta la cocción del pollo y el arroz. Según detallaron desde la organización, cada porción, que se ofrece a 7.000 pesos, es abundante y puede alcanzar para dos personas.
“Nos destacamos por la calidad y el tamaño de la porción: servimos la pata muslo completa y el arroz es abundante”, explicó Juan Daniel Kuriluk, miembro del Grupo Santa Marta, en diálogo con El Ritmo Sigue. Además, agregó que la preparación se realiza con especial cuidado, evitando un exceso de sal y logrando un sabor equilibrado gracias a ingredientes como cúrcuma y provenzal.
Aquí, la entrevista completa realizada en Radio Tupambaé:
El proceso de preparación comienza el miércoles previo, con el corte de verduras y limpieza de utensilios. El jueves, desde temprano, se disponen los quemadores y se inicia la cocción para que al mediodía los fieles puedan retirar sus porciones. Cada olla permite preparar hasta 300 porciones, alcanzando 600 en una sola jornada.
La elaboración del arroz con pollo requiere de varias etapas: primero se limpia y se revisa el pollo, retirando plumas o imperfecciones, que luego se fríe ligeramente. A continuación se sofríen cebolla, ajo, zanahoria, morrón, perejil y otros condimentos, para luego incorporar el arroz y caldo preparado previamente con cubitos de verdura y especias. Durante la cocción se ajusta el sazón con cuidado, logrando un sabor equilibrado y abundante, pensado para que cada porción pueda alimentar a dos personas.
Kuriluk destacó que esta labor se realiza de manera voluntaria y sin fines de lucro: “Es un servicio a Dios y a nuestro patrono. Nunca percibimos sueldo, todo se hace por amor a Dios y en beneficio de la catedral y la comunidad”.
La venta de arroz con pollo se ha convertido en una tradición que, además de cubrir gastos como agua, luz, internet y teléfono del templo, permite compartir la devoción y el trabajo comunitario entre los fieles. Quienes no puedan asistir el jueves, también pueden hacer pedidos anticipados directamente en la catedral.
La iniciativa continuará a lo largo del año con la preparación de otros platos tradicionales, como locro y empanadas, siguiendo la misma filosofía de servicio y colaboración comunitaria.

