El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de las críticas por los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios de su entorno y aseguró que no existe ninguna irregularidad en la operatoria del Banco Nación. En medio de la polémica, sostuvo que los préstamos se otorgaron bajo las mismas condiciones que rigen para cualquier ciudadano y remarcó que incluso él mismo impulsó a su equipo a acceder a esa herramienta financiera.
“Lo hicieron por recomendación mía. No hay nada ilegal ni inmoral”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda al referirse a los casos que tomaron estado público en los últimos días. En esa línea, defendió el desarrollo del crédito hipotecario como un eje central de la reactivación económica y lo definió como una oportunidad para facilitar el acceso a la vivienda.
Entre los funcionarios señalados figuran Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior y asesor del ministro, con un crédito superior a los $370 millones, y Federico Furiase, actual secretario de Finanzas, quien también accedió a un préstamo de monto similar. Según explicó Caputo, ambos —al igual que el resto de los involucrados— cumplieron con los requisitos habituales y atravesaron el mismo proceso de evaluación crediticia.
El ministro insistió en que no hubo trato preferencial y subrayó que las condiciones de los créditos —tasas, plazos y montos— son uniformes para todos los solicitantes. “Fueron a una sucursal y lo gestionaron como cualquier ciudadano”, indicó.
Además, cuestionó el foco puesto sobre estos casos y consideró desproporcionadas las críticas. Según detalló, los préstamos vinculados a funcionarios representan menos del 0,2% del total de más de 27.000 créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación en esta etapa.
Caputo también se refirió a la salida de Leandro Massaccesi del Ministerio de Capital Humano y negó que haya estado relacionada con la obtención de un crédito. De acuerdo a su versión, la ministra Sandra Pettovello le aclaró que la desvinculación respondió a otros motivos y que dentro de su cartera hay más funcionarios que accedieron a este tipo de financiamiento.
En paralelo, desde el Banco Nación reforzaron la defensa institucional del programa, al destacar que la línea hipotecaria volvió a posicionarse como una herramienta clave para el acceso a la vivienda y el desarrollo económico. La entidad remarcó su alcance federal y su fuerte presencia entre trabajadores que perciben sus ingresos en el sistema bancario formal.
El episodio reavivó el debate sobre los límites éticos en el acceso al crédito por parte de funcionarios públicos, en un contexto donde el Gobierno busca consolidar la recuperación del financiamiento a largo plazo como uno de los pilares de su política económica.

