Caputo presentó el plan financiero hasta 2027 y afirmó que volver a los mercados internacionales «es una opción, no un objetivo»


El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el programa financiero del Gobierno para el período 2026-2027, con el que busca garantizar el cumplimiento de los compromisos de deuda en moneda extranjera hasta el final del mandato del presidente Javier Milei. Durante una conferencia de prensa, el funcionario remarcó que una eventual emisión de deuda en los mercados internacionales no constituye una prioridad para la administración nacional.

«Salir a los mercados es una opción, no un objetivo«, sostuvo Caputo al explicar la estrategia oficial. Según indicó, el esquema fue diseñado con un criterio «conservador» y contempla distintas alternativas de financiamiento que permitan afrontar los vencimientos sin depender exclusivamente del crédito externo.

El ministro aseguró que el fortalecimiento de las variables macroeconómicas juega a favor de la Argentina y destacó la reducción del riesgo país, que la semana pasada cerró en 415 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018. En ese sentido, señaló que una menor percepción de riesgo permite acceder a mejores condiciones de financiamiento cuando el Gobierno considere conveniente hacerlo.

«La tasa a la que se financia el país hace mucha diferencia; no es lo mismo hacerlo al 6% a diez años que al 12,5%«, ejemplificó Caputo al responder a quienes plantean que el Ejecutivo debería aprovechar la actual mejora de las condiciones financieras para volver a emitir deuda en el exterior.

Un esquema con superávit de financiamiento

Durante la presentación, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, precisó que las necesidades de financiamiento para el período ascienden a USD 19.200 millones, mientras que las fuentes previstas alcanzan USD 22.900 millones, lo que generaría un margen de aproximadamente USD 3.700 millones.

Entre las principales fuentes de financiamiento previstas se encuentran la compra de divisas al Banco Central por USD 6.700 millones, operaciones de roll over dentro del sector público por USD 800 millones, préstamos con garantía de organismos internacionales por USD 4.000 millones, desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 1.900 millones, financiamiento adicional de organismos multilaterales por USD 2.800 millones, emisiones de deuda en el mercado local por USD 6.000 millones y recursos estimados por USD 800 millones provenientes de privatizaciones.

Furiase confirmó además que el Gobierno trabaja en nuevos préstamos respaldados por organismos multilaterales. Según detalló, se prevé un financiamiento garantizado por el Banco Mundial por USD 2.000 millones con una tasa cercana al 6,3%, otro crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con una tasa estimada del 7,75%, y se negocia un tercer préstamo por USD 1.000 millones.

Nueva emisión de Bonar 2029

Como parte de la estrategia de financiamiento local, el Gobierno lanzará un nuevo Bonar 2029 (AO29). De acuerdo con la explicación oficial, la primera licitación no tendrá un monto máximo predeterminado, aunque sí establecerá un cupo de colocación de hasta USD 2.000 millones.

La administración nacional ya había concretado emisiones de los bonos Bonar 2027 y Bonar 2028, por un total de USD 4.000 millones, que forman parte del programa anunciado.

Objetivo: despejar dudas sobre la deuda

La presentación del plan financiero busca brindar previsibilidad frente a un escenario en el que el Tesoro nacional deberá afrontar vencimientos superiores a USD 30.000 millones entre junio de 2026 y diciembre de 2027, según estimaciones privadas.

El esquema contempla pagos escalonados a acreedores privados, al FMI, al Club de París y al Banco Central, además de apoyarse en líneas de financiamiento de organismos internacionales y en la reorganización de operaciones financieras con bancos del exterior.

Con esta estrategia, el Gobierno apunta a fortalecer las reservas, asegurar el cumplimiento de los compromisos de deuda y mantener flexibilidad para decidir si recurre o no a los mercados internacionales, en función de la evolución de las condiciones financieras y del riesgo país.