Caputo busca acelerar un pacto con los gobernadores, pero las diferencias electorales frenan las negociaciones


El ministro de Economía impulsa un acuerdo político entre la Casa Rosada y las provincias para fortalecer el programa económico, mientras el sector político del oficialismo posterga las definiciones sobre alianzas y candidaturas. La suspensión de las PASO aparece como uno de los puntos centrales de la negociación.

El Gobierno nacional busca acelerar las negociaciones con los gobernadores para consolidar acuerdos políticos que respalden su programa económico. Sin embargo, las diferencias sobre los tiempos y las condiciones electorales demoran el entendimiento, mientras persisten las dudas sobre las alianzas provinciales y la distribución de candidaturas de cara a las próximas elecciones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, es uno de los principales impulsores de un acuerdo amplio entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales. Durante una cena realizada la semana pasada en la Embajada argentina en París, sostuvo que cuanto antes se concrete un entendimiento político, más rápido podrían mejorar las perspectivas económicas y el clima social.

En la misma línea, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, planteó que cada sector debe obtener lo que necesita para avanzar en una negociación. No obstante, las declaraciones todavía no se tradujeron en definiciones concretas sobre las condiciones que ofrecerá La Libertad Avanza (LLA) a sus posibles aliados.

La discusión por las PASO y las candidaturas

Uno de los principales obstáculos es la falta de precisiones sobre las reglas electorales. Desde la Casa Rosada sostienen que primero debe alcanzarse un acuerdo político que permita garantizar gobernabilidad y respaldar las iniciativas legislativas del oficialismo. Las candidaturas y las alianzas electorales quedarían para una etapa posterior.

En ese escenario, la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ocupa un lugar central. Los gobernadores buscan conocer las condiciones de un eventual entendimiento antes de que se resuelva esa cuestión, ya que consideran que la definición podría modificar sus posibilidades de negociación.

La reunión que Santilli tenía previsto mantener con los gobernadores radicales fue postergada y, hasta el momento, no se concretaron nuevos encuentros bilaterales para avanzar en acuerdos específicos.

Durante la cena en París, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, expresó las inquietudes de sus pares y reclamó mayor claridad en las negociaciones. La frase que pronunció ante funcionarios nacionales fue contundente: si el Gobierno pretende alcanzar acuerdos, debe dejar de disputar cargos menores.

Las alianzas que analiza el oficialismo en las provincias

La estrategia electoral de La Libertad Avanza presenta diferentes escenarios según cada distrito. En las provincias gobernadas por el peronismo y en Córdoba, el oficialismo se prepara para competir con mayor intensidad.

En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo busca definir a su sucesor, mientras el exministro de Defensa Luis Petri aspira a competir con el respaldo del espacio libertario. La posibilidad de que la Casa Rosada acompañe esa candidatura todavía genera interrogantes.

En Neuquén, Rolando Figueroa anticipó su intención de adelantar las elecciones provinciales, mientras la senadora Nadia Márquez representa una de las principales referencias de La Libertad Avanza en el distrito.

Santa Fe aparece como un escenario con mayores posibilidades de entendimiento. El gobernador Maximiliano Pullaro ya manifestó su respaldo a la suspensión de las PASO y existe la posibilidad de que los libertarios no presenten un candidato propio para la gobernación.

También se perfilan posibles acuerdos con los gobernadores Leandro Zdero, de Chaco; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Marcelo Orrego, de San Juan; Claudio Poggi, de San Luis; e Ignacio Torres, de Chubut. En Salta, en cambio, todavía no está claro cómo se resolverá la competencia electoral entre el oficialismo provincial y los libertarios.

En la Ciudad de Buenos Aires, las diferencias entre el expresidente Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, constituyen otro factor que puede incidir en las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza.

La economía, otro factor de tensión

Las negociaciones políticas se desarrollan en un contexto económico que genera preocupación dentro del propio Gobierno. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central citado en el informe, los analistas proyectaron una contracción del 1% del producto bruto interno (PBI) durante el tercer trimestre de 2026, un escenario compatible con una recesión técnica si se cumplen las condiciones correspondientes.

Frente a esas previsiones, la Casa Rosada mantiene sus expectativas de recuperación para los últimos meses del año y destaca la mejora de la recaudación registrada en septiembre.

Caputo considera que los acuerdos con los gobernadores pueden contribuir a fortalecer la confianza en el programa económico. Sin embargo, dentro del oficialismo también existe preocupación por el impacto de la actividad económica sobre sus posibles aliados políticos.

En ese contexto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, viene reclamando que la estabilidad macroeconómica se traduzca con mayor rapidez en mejoras concretas para la economía real. Además, sus movimientos políticos alimentan las especulaciones sobre su futuro dentro del espacio oficialista.

La agenda legislativa suma presión

En paralelo, el Gobierno busca reunir apoyos en el Congreso para enfrentar una sesión opositora prevista para el 15 de octubre. Entre los temas planteados figura la derogación del capítulo del DNU 70/2023 relacionado con la Ley de Tierras, además de otras iniciativas vinculadas con la morosidad y la discapacidad.

La posibilidad de alcanzar acuerdos firmes con los gobernadores podría facilitar la estrategia parlamentaria del oficialismo. Sin embargo, las diferencias sobre las alianzas y las candidaturas continúan condicionando las negociaciones.

De este modo, el Gobierno enfrenta el desafío de conciliar dos objetivos: acelerar los acuerdos políticos que respalden su programa económico y definir las condiciones electorales que permitan construir alianzas en las provincias. La falta de precisiones sobre esos entendimientos mantiene abiertas las negociaciones y deja en suspenso parte de la estrategia electoral de La Libertad Avanza.

Fuente: Infobae