Unos 450 niños, adolescentes, animadores y familias participaron el 22 de agosto de la XII Jornada Diocesana de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) de la Diócesis de Oberá, realizada en el Polideportivo de Campo Grande bajo el lema “Unidos en Cristo, unidos en la misión”.
La jornada fue organizada por el Equipo de Animación Misionera de la diócesis y propuso un espacio de encuentro, oración, juegos, animación y convivencia fraterna, con el objetivo de fortalecer el compromiso misionero de los más jóvenes.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la caminata desde el Polideportivo hasta la parroquia San Rafael, donde se celebró la misa presidida por el obispo de Oberá, monseñor Damián Bitar. La celebración contó además con la concelebración del director diocesano de Obras Misionales Pontificias (OMP), presbítero Damián Schoewer, y el presbítero Gervasio.
Durante la homilía, monseñor Bitar invitó a los participantes a rezar por las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento y recordó especialmente a los pueblos afectados por terremotos. También destacó la importancia de la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina.
El obispo valoró además el compromiso de los niños y adolescentes con la misión más allá de las fronteras y recordó el significado de los colores del Rosario Misionero: verde por África, rojo por América, blanco por Europa, azul por Oceanía y amarillo por Asia.
En el cierre de su mensaje, animó a los participantes a continuar confiando en la protección de Santa María Reina, a quien definió como quien “nos abraza y acompaña”.
Encuentro, almuerzo y actividades comunitarias
Luego de la celebración eucarística, los participantes regresaron al Polideportivo de Campo Grande para compartir un almuerzo comunitario y continuar con las actividades recreativas y de animación previstas por la organización.
La jornada concluyó con una acción de gracias por un nuevo año de celebración del carisma de la Infancia y Adolescencia Misionera, reafirmando el lema que identifica a la institución: “Que los niños y adolescentes ayuden a los niños y adolescentes”.
El encuentro también permitió renovar el espíritu de fraternidad que caracteriza a la IAM y que se expresa en su tradicional consigna de ser “siempre amigos”.

