Boca fue eliminado por Huracán en La Bombonera y se fue entre silbidos


En un duelo que tuvo de todo, el Globo, que terminó con nueve, se impuso por 3-2 ante el Xeneize como visitante y se metió en cuartos de final, donde enfrentará a Argentinos o Lanús.

En una Bombonera cargada de tensión y con clima de final anticipada, Boca Juniors y Huracán protagonizaron uno de los partidos más vibrantes del Torneo Apertura. El Globo terminó imponiéndose 3-2 en tiempo suplementario y sacó boleto a los cuartos de final en una noche marcada por los errores defensivos, polémicas, penales, expulsiones y un desenlace dramático que dejó al Xeneize golpeado ante su gente.

El equipo de Diego Martínez pegó primero. Apenas iban cuatro minutos cuando una mala salida desde el fondo de Boca terminó en los pies de Leonardo Gil, que no perdonó y definió para el 1-0. El arranque mostró a un Huracán decidido, agresivo para presionar y atento para aprovechar cada desconcentración rival. Boca sintió el impacto, aunque reaccionó desde el empuje y comenzó a arrinconar a la visita a partir de la pelota parada y los remates de media distancia. Allí apareció la enorme figura de Hernán Galíndez, clave para sostener la ventaja durante gran parte del encuentro.

Con Leandro Paredes manejando la pelota y Merentiel como principal amenaza ofensiva, el conjunto azul y oro acumuló situaciones, pero chocó una y otra vez contra la defensa quemera. Huracán resistía con Fabio Pereyra y Lucas Carrizo despejando todo lo que caía al área, mientras Boca también sufría atrás cada vez que el Globo encontraba espacios para salir de contra. El local llegó incluso al empate antes del descanso por intermedio de Milton Giménez, aunque el VAR anuló la jugada por offside previo de Merentiel.

En el complemento, Boca redobló la presión y convirtió el partido en un monólogo ofensivo. Zeballos le dio más desequilibrio por las bandas y el equipo de la Ribera llenó de centros el área rival. Huracán empezó a retrasarse demasiado y apostó a defender la ventaja con cambios conservadores.

Cuando parecía que el Globo se llevaba la clasificación en los noventa minutos, llegó el desahogo xeneize: a los 41 minutos, Milton Giménez ganó de cabeza tras una jugada confusa, el VAR revisó y convalidó el 1-1 que hizo explotar a La Bombonera.

Pero el alargue cambió completamente el partido y terminó condenando a Boca. A los pocos segundos del suplementario, Lautaro Di Lollo derribó a Juan Bisanz dentro del área y Pablo Echavarría sancionó penal. Óscar Romero, con sangre fría y aplicando la inexorable ley del ex, puso el 2-1 para Huracán. Minutos después, Boca todavía no se había acomodado del golpe cuando otra acción desafortunada de Di Lollo derivó en un nuevo penal por mano, ratificado por el VAR. Otra vez Romero fue implacable y estampó el 3-1 que parecía definitivo.

Sin embargo, la noche todavía tenía más capítulos. Huracán sufrió las expulsiones de Eric Ramírez, por una durísima patada sobre Tomás Aranda, y de Fabio Pereyra por protestar, quedando con nueve jugadores en los últimos minutos del suplementario.

Boca se fue desesperadamente al ataque y encontró el descuento a través de Ángel Romero, que apareció de cabeza para el 3-2. A partir de allí, el local arrinconó a Huracán, pero entre los despejes heroicos de Hugo Nervo, Máximo Palazzo y la seguridad de Galíndez, el Globo logró sostener la ventaja hasta en final de encuentro.

La clasificación de Huracán tuvo mucho de carácter y oportunismo. Supo golpear en los momentos exactos y capitalizó cada error defensivo de Boca, que mostró reacción y empuje, pero en paralelo exhibió problemas defensivos y una alarmante fragilidad emocional en los momentos decisivos.