Bibliotecas populares: lectura, cultura y comunidad frente a los nuevos desafíos tecnológicos


Cada 23 de septiembre se conmemora en Argentina el Día de las Bibliotecas Populares, una fecha que reconoce el aporte de estas instituciones al acceso a los libros, la educación y la cultura. En Misiones, el desafío también pasa por promover la lectura entre niños y adolescentes, preservar el patrimonio bibliográfico y adaptarse a los cambios tecnológicos.

Las bibliotecas populares ocupan un lugar histórico en la vida cultural y educativa de las comunidades argentinas. Cada 23 de septiembre, el país celebra su día para reconocer el trabajo que desarrollan estas instituciones como espacios de acceso al conocimiento, promoción de la lectura y participación comunitaria.

La fecha se vincula con la sanción, en 1870, de la Ley N.º 419, impulsada durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, que creó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares. La iniciativa buscó fomentar la creación y el sostenimiento de bibliotecas promovidas por asociaciones de particulares para acercar los libros y la lectura a diferentes sectores de la sociedad.

Con el paso de las décadas, el rol de las bibliotecas populares se amplió. Ya no se limitan al préstamo y consulta de libros, sino que también funcionan como espacios para talleres, presentaciones, actividades artísticas, encuentros culturales y propuestas destinadas a fortalecer el vínculo con la comunidad.

En Posadas, la Biblioteca Popular Posadas refleja esta transformación. La institución desarrolla presentaciones de libros, talleres, ciclos de cine, propuestas musicales y actividades artísticas dirigidas a públicos diversos.

Alicia Dieringer destacó la dimensión comunitaria de la biblioteca y explicó que el trabajo institucional no se limita a la transmisión de conocimientos y al fomento de la lectura, sino que también incorpora distintas expresiones culturales. En ese marco, uno de los objetivos es fortalecer el vínculo con los vecinos y ampliar la cantidad de asociados que acompañan el sostenimiento de la institución.

El desafío de acercar a los jóvenes a los libros

El fomento de la lectura continúa siendo uno de los principales desafíos para las bibliotecas, especialmente frente a la presencia creciente de dispositivos digitales y nuevas formas de consumo de contenidos.

Laura Abián explicó que el acercamiento a los libros comienza desde la infancia, mediante talleres, selección de materiales y espacios especialmente preparados para que los niños puedan leer, jugar y compartir.

En el caso de los adolescentes, las estrategias buscan partir de sus propios intereses y acompañar sus recorridos lectores. En ese sentido, géneros como el manga y las novelas gráficas también pueden convertirse en una puerta de entrada hacia la lectura.

“Todo sirve para que los chicos lean”, sostuvo Abián, al remarcar la necesidad de generar propuestas capaces de despertar el interés de las nuevas generaciones.

Preservar los libros también es parte de la tarea

La labor de las bibliotecas también incluye la conservación de los ejemplares que forman parte de su patrimonio. En la Biblioteca Pública de las Misiones, ubicada en el Parque del Conocimiento, funciona el denominado “Hospital del Libro”, un espacio destinado a la recuperación de materiales deteriorados.

Romina Meza explicó que los ejemplares atraviesan diferentes etapas de evaluación y reparación antes de volver a los estantes. De esta manera, el trabajo bibliotecario no solo busca facilitar el acceso a los libros, sino también preservar materiales que forman parte de la memoria cultural.

Tecnología e información: una nueva etapa para la bibliotecología

Los cambios tecnológicos también modificaron el trabajo de los profesionales vinculados con las bibliotecas. La gestión de la información requiere actualmente nuevas herramientas y conocimientos vinculados con los entornos digitales.

Nélida García, directora de la carrera de Bibliotecología de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), señaló que la formación profesional incorpora herramientas tecnológicas y aborda recursos emergentes, entre ellos la inteligencia artificial. La carrera, además, trabaja en la actualización de su propuesta curricular para responder a las nuevas demandas del campo profesional.

A más de 150 años de la creación de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, estas instituciones continúan adaptándose a los cambios sociales y tecnológicos. Su tarea combina la preservación de los libros y el patrimonio cultural con el acceso a la información, el fomento de la lectura y la generación de espacios de encuentro para la comunidad.

En ese escenario, el desafío ya no consiste solamente en mantener abiertas las puertas de las bibliotecas, sino también en encontrar nuevas formas de acercar los libros, la cultura y el conocimiento a las nuevas generaciones.