El domingo 15 de febrero, Bad Bunny coronó su trilogía de conciertos en el Estadio Monumental, consolidando un hito en la música urbana en Argentina. Durante tres noches consecutivas, el artista puertorriqueño ofreció un despliegue escénico de primer nivel, acompañado de invitados internacionales, figuras locales y un público que superó los 80.000 espectadores por función.
La Casita: el corazón del show
El cierre de la gira se destacó por La Casita, un segundo escenario que reproduce una típica casa puertorriqueña y se ha convertido en sello distintivo del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour. Al sonar los primeros acordes de “Tití me preguntó”, el estadio estalló: Wanda Nara, Lali Espósito y Nicki Nicole se sumaron al segmento, generando un clima íntimo y al mismo tiempo masivo, donde la cultura pop argentina y boricua se fusionaron sobre el escenario.
Miles de celulares se levantaron en el aire mientras el público compartía cada momento en redes sociales. Además de las figuras femeninas, otros artistas locales como Luck Ra, Yami Safdie y Tiago PZK participaron de La Casita. El invitado internacional Eladio Carrión interpretó junto a Bad Bunny temas como “THUNDER Y LIGHTNING”, “Kemba Walker” y la inédita “Coco Chanel”, reforzando la faceta urbana y cruda del repertorio.
Tres noches de intensidad y emociones
La gira comenzó el viernes 13 de febrero, con River Plate convertido en un santuario del reggaetón y el trap. Desde el inicio con “La mudanza”, Bad Bunny mantuvo la intensidad durante casi dos horas, repasando éxitos como “Callaíta”, “Pitorro de coco”, “Weltita”, “Turista” y “Baile inolvidable”.
El sábado 14, Día de San Valentín, la segunda función adoptó un tono más romántico sin perder la energía del baile. El artista dedicó un mensaje especial sobre el amor propio y las relaciones, mientras el escenario recibió a figuras clave del trap argentino como Cazzu, Duki y Khea, reviviendo colaboraciones emblemáticas de años anteriores. Además, rindió homenaje a Soda Stereo con una versión salsa de “De música ligera”, emocionando al público y reforzando el vínculo de la música local con su repertorio internacional.
La última función, el domingo, consolidó la trilogía con fuegos artificiales, invitados sorpresa y un cierre vibrante antes de que la gira continuara en Brasil. Buenos Aires quedó marcada como un punto clave en el recorrido latinoamericano del artista, que dejó una huella imborrable en la cultura pop.
Impacto cultural y récords
En total, más de 240.000 personas asistieron a las tres funciones, consolidando a Bad Bunny como un fenómeno global y al Estadio Monumental como epicentro de la música urbana. La gira no solo llenó estadios: convirtió cada función en un evento generacional, donde música, moda y cultura se combinaron en un espectáculo memorable.
Tres noches. Casi un cuarto de millón de personas. Invitados distintos cada noche. Un segundo escenario viral. Homenajes emotivos y reencuentros históricos. Con su paso por Argentina, Bad Bunny no solo cerró un capítulo de su gira: escribió un nuevo hito en la historia de la música latina.

