La misión Artemis II marcó un hito histórico en la exploración espacial estadounidense al realizar un sobrevuelo tripulado del lado oculto de la Luna, inexplorado desde hace más de cinco décadas. Durante 50 minutos, la cápsula Orion permaneció sin comunicación con la Tierra, tiempo en el que la tripulación observó un eclipse solar invisible desde nuestro planeta y puso a prueba la autonomía de los sistemas de la nave.
El equipo está integrado por el comandante Reid Wiseman, los especialistas estadounidenses Christina Koch y Victor Glover, y el astronauta canadiense Jeremy Hansen. Con esta travesía, se convirtieron en los humanos más alejados de la Tierra desde la misión Apolo 13, alcanzando los 406.771 kilómetros. Durante el vuelo, registraron imágenes de alta resolución del hemisferio lunar que nunca se ve desde la Tierra, incluyendo la cuenca Oriental, el cráter más reciente y extenso del sur lunar.
Próximos pasos de la misión
A partir de este martes, Orion comenzará a abandonar la órbita lunar. La tripulación mantendrá comunicación con científicos para compartir sus primeras impresiones y realizará actividades preparatorias para el regreso.
Durante los próximos días, los astronautas se enfocarán en experimentos sobre radiación solar, pruebas de pilotaje manual de la cápsula y ensayos de procedimientos de reingreso. En el décimo día reorganizarán el módulo, colocarán los trajes espaciales y coordinarán la separación del módulo de servicio antes de enfrentar temperaturas de hasta 1.500 °C en la atmósfera y finalizar con un amerizaje seguro en el Océano Pacífico.
Observaciones y récords del hemisferio oculto
El lado oculto de la Luna se distingue por un relieve accidentado, cráteres profundos y escasez de planicies volcánicas, lo que obligó a los astronautas a ajustar sus mediciones a cambios rápidos de luz. Utilizaron cámaras profesionales y dispositivos fotográficos para capturar imágenes que complementarán los datos obtenidos por sondas automáticas, destacando la cuenca Oriental como un laboratorio natural para estudiar la formación de cráteres y la historia del Sistema Solar.
Tras restablecer la comunicación, Christina Koch transmitió un mensaje optimista: “Es un gusto volver a estar en comunicación con ustedes. Estamos de camino al regreso a la Tierra”. La misión continuará durante cinco días más, tiempo en el que seguirán recopilando información científica y material visual del trayecto lunar.

