Argentina retrocede en el ranking mundial de corrupción en el segundo año de gobierno de Milei


A pesar de sus promesas de combatir la “casta política” y las prácticas corruptas, Argentina retrocedió cinco puestos en el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI, por sus siglas en inglés) 2025, elaborado por la ONG Transparencia Internacional. El país pasó del puesto 99 en 2024 al 104 de 182 naciones, obteniendo 36 puntos sobre 100, un punto menos que el año anterior.

El CPI clasifica a los países según la percepción de corrupción en el sector público, donde los puntajes más altos indican mayor transparencia. Este descenso coloca a Argentina por debajo del promedio de América, que es de 42 puntos, y junto a países como Belice y Ucrania, mientras que supera a Venezuela, Nicaragua y Haití.

Para Pablo Secchi, director de Poder Ciudadano, capítulo argentino de Transparencia Internacional, “las malas noticias se relacionan con la ausencia de políticas anticorrupción. Durante estos dos años no se impulsaron medidas efectivas y casos como Libra y ANDIS no recibieron respuestas contundentes del Gobierno”.

En la región, Canadá (75 puntos) y Uruguay (73) lideran, mientras que Haití (16), Nicaragua (14) y Venezuela (10) ocupan los últimos lugares. Desde 2012, solo República Dominicana y Guyana registraron mejoras significativas en la región.

A nivel global, Dinamarca encabeza el ranking con 89 puntos, seguida de Finlandia con 88, mientras que Sudán del Sur y Somalia cierran la lista con 9 puntos, y Venezuela aparece con 10.

Martín D’Alessandro, presidente de Poder Ciudadano, destacó que “la corrupción sigue siendo una deuda pendiente que afecta directamente a los derechos humanos, los servicios públicos y la seguridad de las personas”. Por su parte, François Valérian, presidente de Transparencia Internacional, recordó que “la corrupción no es inevitable y existen herramientas claras para exigir rendición de cuentas y proteger el bien común”.

El CPI se elabora a partir de encuestas y evaluaciones de expertos y empresarios sobre la corrupción en el sector público. En el caso de Argentina, se utilizaron ocho fuentes internacionales, entre ellas el Foro Económico Mundial, el Banco Mundial y el International Institute for Management Development (IMD). La medición refleja percepciones, ya que la corrupción suele ser difícil de cuantificar por tratarse de actividades ocultas y clandestinas.