El Gobierno argentino rechazó de manera categórica las acusaciones del expresidente boliviano Evo Morales, quien había denunciado una supuesta cooperación militar entre Buenos Aires y el Ejecutivo boliviano en el marco de la crisis política que atraviesa ese país.
El canciller argentino Pablo Quirno desmintió los señalamientos y aseguró que la única intervención del país consistió en el envío de un avión Hércules destinado al traslado de alimentos. “La Argentina ha contribuido con un avión Hércules para transportar alimentos bolivianos y sortear los bloqueos”, explicó en diálogo con Eduardo Feinmann en Radio Mitre.
En ese sentido, el funcionario rechazó las acusaciones de Morales y sostuvo: “Esto demuestra lo que es el eje del mal”, en referencia al exmandatario boliviano y sus denuncias públicas.
Las acusaciones de Morales indicaban que el gobierno de Javier Milei habría enviado, además del avión, material antidisturbios para colaborar con la represión de protestas en Bolivia. Sin embargo, desde la Cancillería argentina negaron rotundamente esa versión y remarcaron que no existe cooperación de carácter militar en el conflicto interno boliviano.
El canciller boliviano Fernando Aramayo agradeció públicamente el apoyo logístico argentino y destacó el envío de asistencia humanitaria. “El hecho de que Argentina haya puesto a disposición aviones Hércules para el transporte de alimentos da cuenta de un nivel de solidaridad entre países de la región”, afirmó.
Durante la entrevista, Quirno también señaló la existencia de “un grupo de países que piensa de manera similar” y que respalda al gobierno boliviano encabezado por Rodrigo Paz Pereira, en medio de las protestas y bloqueos impulsados por sectores afines a Morales.
En paralelo, el Gobierno boliviano adelantó que evalúa llevar al exmandatario ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por presuntos actos de sedición y desestabilización, en el contexto de las manifestaciones que sacuden al país.
Bolivia atraviesa una profunda crisis política y social, con protestas que se intensificaron desde mayo y que involucran a diversos sectores sociales, en medio de acusaciones cruzadas entre el oficialismo y la oposición liderada por Morales.

