Sevilla atraviesa un momento crítico en La Liga. Tras la derrota frente al Celta, que dejó al equipo a solo tres puntos de la zona de descenso, el entrenador argentino Matías Almeyda alertó sobre la gravedad de la situación y comparó el presente con su experiencia en River Plate durante la temporada en la que el club argentino descendió.
“Viví momentos casi peores que este y la falta de unión llevó a un grande como River Plate a la segunda división. Nadie puede estar contento”, declaró Almeyda tras el partido en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. “Me voy a mi casa pensando en cómo revertir la situación. Nos estamos dejando el alma, damos vueltas de un lado a otro. A veces las cosas no salen, y ahí hay que insistir con sabiduría y seguridad. Hablando no se sale; se sale trabajando”.
El técnico hizo hincapié en las limitaciones del plantel y en la dificultad de reforzarlo durante el mercado de pases: “La parte económica todos la saben. Es muy difícil que se pueda reforzar el equipo. Por eso hablo tanto de tranquilidad y de ser conscientes del momento. Este dolor no nos debe hundir; debe servir para reaccionar”.
Sevilla ha sumado apenas siete de los últimos 33 puntos posibles, un dato que refleja la complejidad de la situación en la lucha por la permanencia. “La cuenta es al final, esa es la realidad. El equipo todavía no está donde muchos esperan ni donde nosotros debemos estar para no sufrir. Once partidos perdidos es muchísimo, pero esto es insistir”, explicó Almeyda.
A pesar de la difícil racha, el entrenador dejó claro que no piensa rendirse y que seguirá trabajando para sacar al Sevilla adelante y mantener al club fuera de la zona de descenso. La referencia a River es, según Almeyda, una advertencia sobre lo que puede suceder cuando un equipo pierde cohesión, más que una comparación directa con la situación actual del Sevilla.

