Una serie de mensajes intimidatorios con la frase “Mañana tiroteo” encendió las alertas en establecimientos educativos de al menos cinco provincias del país: Tucumán, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza. Las amenazas, registradas en baños y paredes de distintas escuelas, motivaron la activación de protocolos de seguridad, la intervención de fuerzas policiales y la apertura de investigaciones judiciales en cada jurisdicción.
La aparición simultánea de estas inscripciones generó preocupación en comunidades educativas, autoridades y familias, que exigieron respuestas ante un fenómeno que se replica en distintos puntos del país. En todos los casos relevados hasta el momento, no se registraron hechos de violencia, aunque se dispuso presencia policial preventiva y monitoreo permanente en los establecimientos.
En Tucumán, la situación tomó estado público tras la denuncia de autoridades del Colegio Guillermina, donde se detectó una pintada con la advertencia de un presunto ataque. Hechos similares se reportaron en otros establecimientos de la provincia, lo que derivó en la intervención de la fiscalía y en el despliegue de efectivos policiales.
El jefe de Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, confirmó la aplicación de los protocolos correspondientes y señaló que el objetivo es llevar tranquilidad a la comunidad educativa. Aseguró además que el ingreso a las escuelas se desarrolla con normalidad bajo supervisión preventiva.
En la provincia de Buenos Aires, una escuela de Villa Elisa también reportó un mensaje similar escrito en una pared, mientras que en Córdoba se detectaron amenazas en instituciones de la capital y del interior provincial. Desde la fuerza policial no descartaron que los hechos puedan estar vinculados a un reto viral difundido en redes sociales, aunque la investigación continúa bajo estricta reserva.
En Mendoza, la Escuela 4-143 El Algarrobal, en el departamento de Las Heras, activó protocolos de seguridad tras el hallazgo de una inscripción con características similares. Personal de Policía Científica realizó peritajes en el lugar con el objetivo de identificar a los responsables.
En tanto, en Santa Fe también se reportaron episodios bajo la misma modalidad, lo que reforzó la hipótesis de un fenómeno replicado en distintas jurisdicciones del país.
Las autoridades educativas reconocieron la complejidad del fenómeno y señalaron que se reforzaron las medidas de prevención y contención en los establecimientos afectados. En algunos casos, se dispusieron reuniones con equipos de acompañamiento escolar y acciones de apoyo psicológico para estudiantes y docentes.
Si bien las amenazas no se materializaron, la situación generó preocupación y ausentismo parcial en algunas instituciones, especialmente por la incertidumbre entre las familias.
En paralelo, la Justicia avanza en el análisis de las inscripciones y en la recolección de pruebas para determinar el origen de los mensajes y la posible participación de menores de edad, en un contexto donde se investiga también la influencia de dinámicas virales en redes sociales.
Las fuerzas de seguridad reiteraron el pedido a la comunidad educativa de denunciar cualquier dato relevante a través de canales oficiales, mientras continúan los operativos preventivos en las escuelas involucradas.

