Alergias en Misiones: advierten por una sensibilización más temprana y recomiendan evitar la automedicación


El alergista e inmunólogo clínico Luis Emilio Fretes explicó que las condiciones climáticas de la provincia pueden favorecer una sensibilización más temprana frente a determinados alérgenos, especialmente entre los niños. También brindó recomendaciones para reducir la exposición a ácaros, polvo y otros factores ambientales.

Con el inicio de la primavera, se incrementan las consultas vinculadas con estornudos, congestión nasal, picazón y otras manifestaciones alérgicas. En Misiones, según explicó un especialista, las características del clima subtropical pueden favorecer una sensibilización más temprana frente a determinados alérgenos.

El médico cirujano, especialista en Pediatría, alergista e inmunólogo clínico Luis Emilio Fretes, explicó que los pacientes de la provincia pueden desarrollar sensibilidad a determinados pólenes varios años antes que en otras regiones del país.

“Acá la población infantil se sensibiliza, por ejemplo, a los pólenes a los tres o cuatro años, mientras que en otras provincias, como Buenos Aires o Córdoba, aparece a los siete, ocho o nueve años”, señaló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.

El especialista explicó que las alergias presentan un componente genético y pueden manifestarse en diferentes etapas de la vida. Según indicó, incluso personas que nunca tuvieron síntomas pueden desarrollar cuadros alérgicos durante la adultez.

“Uno nace alérgico y muere alérgico. Puede aparecer en cualquier época. He tenido pacientes que nunca tuvieron síntomas y aparecieron a los 80 años”, afirmó.

Síntomas que pueden confundirse con un resfrío

Fretes remarcó que no todas las personas con predisposición alérgica necesitan un tratamiento permanente. La necesidad de intervención médica depende de la presencia de síntomas y de su impacto en la vida cotidiana.

Entre las manifestaciones más frecuentes mencionó la congestión nasal, los estornudos y la picazón en nariz, ojos, garganta u oídos. También señaló la respiración bucal y los episodios recurrentes que pueden ser confundidos con resfríos.

“Uno trata la alergia si tiene sintomatología. Si el paciente está todo el año con síntomas, se hace un tratamiento específico. Hay otros que solamente tienen manifestaciones en invierno y se los trata en esa época”, explicó.

El profesional señaló que entre los cuadros más habituales se encuentran la rinitis, la rinoconjuntivitis, la urticaria, la dermatitis y algunas manifestaciones respiratorias.

En las alergias estacionales, los pólenes pueden tener una incidencia importante. En ese sentido, mencionó especialmente a las gramíneas, conocidas comúnmente como pastos.

“Las gramíneas, que son los pastos, polinizan mucho y producen mucha sintomatología”, indicó.

La automedicación puede generar complicaciones

Uno de los principales aspectos señalados por Fretes fue la necesidad de evitar la automedicación y el uso prolongado de determinados medicamentos sin supervisión profesional.

El especialista advirtió particularmente sobre el consumo sostenido de corticoides sistémicos y señaló que su utilización sin control médico puede generar alteraciones hormonales y otros efectos adversos.

“He tenido pacientes que llegaron a la consulta y me dijeron que hacía seis meses tomaban corticoides. Eso puede producir alteraciones a nivel hormonal y afectar incluso el crecimiento”, sostuvo.

También se refirió al uso de sprays nasales. Explicó que algunos corticoides de aplicación local tienen indicaciones específicas para tratar la inflamación, pero que determinados descongestivos pueden generar dependencia y producir un efecto rebote.

“Hay sprays que producen adicción porque el paciente cada vez necesita usar más”, afirmó.

Ante la persistencia de los síntomas, recomendó consultar primero con un médico y recurrir a un especialista en caso de ser necesario.

Polvo, ácaros y humedad: qué tener en cuenta

El ambiente del hogar también puede influir en las personas alérgicas. Fretes aconsejó reducir los elementos que acumulan polvo dentro de las habitaciones y prestar especial atención a colchones, cortinas y otros objetos textiles.

“Siempre decimos que tiene que ser una habitación franciscana, porque no debe haber nada que junte polvo”, explicó.

También recomendó tomar medidas para reducir la presencia de ácaros y controlar los niveles de humedad.

Respecto del uso del ventilador, aclaró que el aparato no provoca alergia por sí mismo, aunque puede movilizar partículas de polvo y ácaros presentes en el ambiente.

“El ventilador no produce alergia por sí mismo. Lo que hace es remover el polvo y, con él, los ácaros”, señaló.

En cuanto al aire acondicionado, indicó que puede utilizarse siempre que los filtros estén limpios y se mantenga una temperatura moderada, que ubicó alrededor de los 24 o 25 grados.

La importancia de tratar la rinitis

El especialista también destacó la necesidad de abordar tempranamente los cuadros de rinitis alérgica, debido a su relación con otras manifestaciones respiratorias.

“Tratando precozmente una rinitis alérgica en un niño o en un adulto podemos evitar que empiece con síntomas de asma”, sostuvo.

Asimismo, explicó que la respiración bucal permanente durante la infancia puede afectar el desarrollo del maxilar y el paladar.

Fretes remarcó además que no todos los síntomas deben atribuirse necesariamente a una alergia. Algunas manifestaciones pueden responder a otras enfermedades y requieren un diagnóstico diferente.

Por esa razón, consideró fundamental realizar una evaluación médica antes de iniciar un tratamiento.

Tratamientos para reducir los síntomas

El alergista explicó que algunos tratamientos pueden extenderse durante períodos prolongados y que existen alternativas destinadas a disminuir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Entre ellas mencionó las pruebas cutáneas, que permiten identificar los elementos que desencadenan la reacción alérgica, y los tratamientos de desensibilización mediante vacunas subcutáneas o sublinguales.

“No es un tratamiento curativo, pero mejora mucho la calidad de vida”, resumió.

Finalmente, señaló que la evolución y la respuesta al tratamiento varían de acuerdo con cada paciente, por lo que resulta necesario mantener un seguimiento médico para ajustar las indicaciones.

“Hay personas que pueden completar un tratamiento y reducir muchísimo la sintomatología. No todos responden igual ni en el mismo tiempo”, concluyó.

Fuente: Primera Edición