Abelardo De la Espriella fue elegido presidente de Colombia y llamó a la unidad, la seguridad y la defensa institucional


El abogado y dirigente político Abelardo De la Espriella fue elegido presidente de Colombia para el período 2026-2030 tras imponerse en la segunda vuelta electoral al candidato oficialista Iván Cepeda.

De acuerdo con el preconteo oficial de la Registraduría Nacional del Estado Civil, De la Espriella obtuvo 12.959.515 votos, equivalentes al 49,66% de los sufragios, consolidando una ajustada victoria que lo convertirá en el próximo mandatario colombiano a partir del 7 de agosto.

En su primer discurso como presidente electo, acompañado por su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo Abondano, el dirigente destacó la necesidad de avanzar hacia una etapa de reconciliación nacional, fortalecer las instituciones democráticas y combatir con firmeza la criminalidad.

Uno de los ejes centrales de su mensaje fue el llamado a superar las divisiones políticas surgidas durante la campaña. “A partir de este momento termina la campaña electoral, terminan las consignas, terminan las divisiones y comienzan las horas de servicio a la patria”, afirmó ante sus seguidores.

Asimismo, remarcó su compromiso con la defensa del orden constitucional y del Estado de derecho, al asegurar que protegerá las instituciones democráticas frente a cualquier intento de debilitamiento. En ese sentido, juró defender la Constitución y garantizar el respeto por la legalidad durante su gestión.

El presidente electo también reconoció el respaldo recibido en las urnas y sostuvo que su victoria representa a todos los colombianos, más allá de las diferencias partidarias. En línea con ese mensaje, garantizó respeto hacia la oposición y aseguró que no habrá persecuciones políticas ni represalias contra quienes no acompañaron su candidatura.

La seguridad fue otro de los temas predominantes de su intervención. De la Espriella advirtió que impulsará una política de combate frontal contra el narcotráfico, la corrupción y las organizaciones criminales, afirmando que la autoridad del Estado volverá a hacerse sentir en todo el territorio nacional.

En materia judicial, prometió perseguir a quienes hayan cometido delitos dentro del marco constitucional y aseguró que la lucha contra la impunidad será una de las prioridades de su administración. “La verdadera paz nace de la justicia”, expresó al referirse a la necesidad de fortalecer la democracia y garantizar el cumplimiento de la ley.

Durante su discurso también convocó a la reconciliación entre los distintos sectores de la sociedad colombiana, señalando que el futuro del país debe construirse con la participación de todas las regiones y comunidades.

Otro de los mensajes estuvo dirigido a las Fuerzas Armadas y de seguridad, a cuyos integrantes prometió respaldo institucional y reconocimiento por su labor en la defensa del orden público.

Finalmente, De la Espriella planteó una visión internacional para su gobierno, afirmando que Colombia recuperará un papel protagónico entre las democracias de la región y fortalecerá su imagen como una nación confiable y respetuosa de las libertades.

Con un discurso centrado en la unidad nacional, la defensa institucional y la seguridad, el presidente electo comenzó a delinear las principales prioridades que marcarán el rumbo de su gestión durante los próximos cuatro años.