A cinco décadas del golpe de Estado de 1976, magistradas y magistrados de todo el país emitieron un fuerte pronunciamiento advirtiendo sobre la vigencia de un modelo económico y social que consideran heredero del régimen militar.
El comunicado, difundido por el Capítulo Argentina del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana (COPAJU), señala: “Observamos con alarma cómo se intenta reflotar un guion conocido. El terrorismo de Estado que atravesó la Argentina fue, ante todo, el instrumento para imponer un modelo económico, cuyo objetivo central fue reducir el rol del Estado, desarticular la industria nacional, debilitar a la clase trabajadora y consolidar un esquema de concentración de la riqueza”.
Titulado “A 50 años del golpe: cuando la deuda y el hambre vuelven a ser herramientas de control”, el pronunciamiento recuerda que, aunque medio siglo parezca distante, “quienes caminamos esos días oscuros sentimos que ese pasado está más vivo que nunca”. Según COPAJU, la consigna de entonces de “achicar el Estado para agrandar la Nación” se tradujo en “la pérdida de soberanía, el endeudamiento externo y la restricción sistemática de los derechos del pueblo”.
Los magistrados y magistradas advirtieron que “ese modelo no terminó con la dictadura. Se reconfiguró en distintos momentos de nuestra historia reciente —en los 90, en 2001 y en 2015— y vuelve a manifestarse hoy bajo nuevas narrativas que se venden como ‘lo nuevo’, pero reproducen lógicas viejas que hipotecan el futuro de nuestros pibes y pibas”.
Además, señalaron un deterioro del lazo social, marcado por “la naturalización de la violencia, la legitimación del discurso cruel y la estigmatización de los sectores más desprotegidos”, citando al Papa Francisco: “La violencia no es solo el uso de las armas, sino también la falta de compasión ante el sufrimiento ajeno; la crueldad es el camino más corto para destruir la propia humanidad”.
El comunicado subraya que “el modelo económico de saqueo necesita de la inmovilidad de un pueblo al que quieren ver derrotado, enojado y solo”. COPAJU alertó sobre la falta de empatía frente a situaciones cotidianas de vulnerabilidad: desde jubiladas golpeadas al reclamar lo mínimo para sobrevivir, hasta trabajadores como Pablo Grillo, agredidos durante represiones injustificadas. También remarcaron que el desfinanciamiento de la salud y la educación públicas contradice los mandatos de la Constitución Nacional.
A pesar del escenario crítico, las magistradas y magistrados destacaron la vigencia de la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia, citando como ejemplo el reciente hallazgo de restos de desaparecidos en La Perla. “Honrar la memoria es recuperar los ideales de justicia y bien común frente a la crueldad que busca deshumanizarnos”, concluyeron.

