Desde hace dos semanas no se entregan carnets físicos por la ausencia de insumos nacionales, afectando a miles de vecinos.
La entrega de licencias de conducir en Posadas se encuentra paralizada desde hace dos semanas por la falta de plásticos de impresión, insumos que son provistos por el Gobierno nacional. La situación afecta no solo a la capital misionera, sino también a varios municipios del interior, generando complicaciones a miles de vecinos, en especial a quienes necesitan cruzar diariamente a Paraguay o Brasil.
El problema se originó tras la disolución de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la falta de pagos a la empresa tercerizada encargada de proveer los materiales para la emisión de carnets. A esto se suma la reciente modificación introducida por el Decreto 196/25, que estableció que la licencia digital es la principal y que la versión física pasa a ser complementaria, sin prever las particularidades de las provincias fronterizas.
Si bien la licencia digital tiene plena validez para circular dentro del territorio argentino, no reemplaza al carnet físico en los países limítrofes, lo que deja sin alternativa a los conductores que cruzan la frontera por motivos laborales, comerciales o personales.
En Posadas, la demanda de licencias es alta: se tramitan alrededor de 30.000 carnets por año, entre particulares, profesionales y motociclistas. La falta de plásticos ha generado demoras considerables, dejando a muchos usuarios sin poder retirar sus documentos pese a haber completado los exámenes y el pago correspondiente.
La empresa encargada de la provisión de los plásticos no ha recibido los fondos nacionales, por lo que la distribución de los insumos se encuentra suspendida. Desde el Centro de Emisión de Licencias de Posadas indicaron que el trámite continúa realizándose de manera normal hasta la etapa de impresión, quedando los documentos pendientes de entrega.
Habitualmente, el proceso de emisión de una licencia en Posadas demora entre 20 y 30 minutos, con costos que van desde 20.000 pesos por un año hasta 68.000 pesos por cinco años, dependiendo de la categoría del vehículo. Sin embargo, hasta que se regularice la provisión de plásticos, los conductores deberán esperar para obtener el carnet físico indispensable para circular fuera del país.

