Posadas | El merendero de la Casa Pastoral Virgen de Loreto asiste a 70 niños y solicita ayuda para continuar con su tarea solidaria


En el barrio Los Oleritos, al sur de Posadas, se encuentra la Casa Pastoral Virgen de Loreto, donde funciona uno de los siete merenderos que sostiene la parroquia Jesús Misericordioso. Desde allí, un grupo de madres voluntarias trabaja a diario para brindar una merienda a unos 60 a 70 niños y adolescentes de la comunidad, aunque también se acercan adultos mayores en busca de una ración de leche caliente.

En diálogo con Radio Tupambaé, Roxana Álvarez, colaboradora de la Casa Pastoral, explicó que este merendero es uno de los siete que sostiene la parroquia en distintos barrios de Posadas. “Estamos funcionando desde 2014, al inicio con apoyo de Cáritas Nacional y algunos subsidios. Pero hace dos años quedamos sin esa ayuda y nos sostenemos únicamente con la colaboración de la gente. A pesar de las dificultades, nunca hemos suspendido la merienda”, remarcó.

 

Actualmente, la asistencia se concentra en lo básico: leche, azúcar, harina, levadura, huevos, manteca, mermelada o chocolate. “Gracias a un donante que nos provee de leche podemos continuar, pero necesitamos el resto de los insumos para dar una merienda digna. Antes podíamos ofrecer tartas, pizzas o paté de hígado; hoy solo llegamos a lo esencial”, relató Álvarez.

El equipo está integrado por ocho madres que se turnan para preparar y servir la merienda de lunes a viernes,  y los sábados por la mañana, un desayuno. Roxana se ocupa de la logística: buscar donaciones y trasladarlas hasta el barrio, ubicado entre las calles 119 y Jauretche, a la altura de la ex ruta 213. “Este asentamiento también fue golpeado por inundaciones hace algunos años, lo que agravó la situación de las familias”, recordó.

Más allá de la merienda, la Casa Pastoral Virgen de Loreto es también un espacio de fe y contención comunitaria: allí se celebran bautismos, catequesis y comuniones. “Estamos insertos en el barrio y acompañamos a las familias. Esa cercanía es lo que nos impulsa a no bajar los brazos. Siempre aparece alguien solidario que nos ayuda a seguir”, expresó Álvarez.

La parroquia Jesús Misericordioso sostiene siete merenderos en diferentes sectores, entre ellos Itaembé Miní, para dar respuesta a la demanda alimentaria de cientos de familias. Sin embargo, los recursos no alcanzan para cubrir a todos los niños de los barrios más vulnerables.

Quienes deseen colaborar con uno de los siete merenderos de Jesús Misericordioso pueden acercar alimentos directamente a la Casa Pastoral Virgen de Loreto (ubicada en Google Maps con ese nombre) o comunicarse al 3764 68-1215, número del padre Leandro Kuchak, quien coordina las donaciones.

“Muchas veces pensamos en bajar los brazos, pero la fe y la solidaridad de la gente nos permiten seguir adelante. El alimento es fundamental para estos chicos, y cada ayuda significa una esperanza para ellos y sus familias”, concluyó Roxana Álvarez.