El último sábado se llevó a cabo en el Polideportivo de las Siervas del Espíritu Santo de Puerto Rico el Encuentro Provincial de Catequistas, un acontecimiento eclesial que reunió a casi cinco mil participantes de las tres diócesis de la provincia: Posadas, Oberá y Puerto Iguazú.
El encuentro, organizado en el marco del Año Jubilar de la Esperanza, se desarrolló bajo el lema “Jesucristo, esperanza de la gloria” y contó con la presencia de los tres obispos diocesanos: monseñor Juan Rubén Martínez (Posadas), monseñor Damián Bitar (Oberá) y monseñor Nicolás Baisi (Puerto Iguazú).
En el programa Caminando Juntos de Radio Tupambaé, la secretaria de la Junta Diocesana de Catequesis, Mabel Martínez, y la catequista Laura Beloso, compartieron su testimonio sobre lo vivido en la jornada. “Fue una experiencia de comunión y esperanza. A pesar de las inclemencias del tiempo, el polideportivo se vio colmado y hasta los pasillos quedaron ocupados. Estimamos que participaron cerca de cinco mil personas”, relató Martínez.
El padre Gerardo Söding brindó la iluminación central del encuentro, en la que invitó a reflexionar sobre el seguimiento de Jesús, las dificultades de la vida cotidiana y la necesidad de escuchar la Palabra de Dios por encima de los ruidos y distracciones del mundo. Beloso destacó: “El mensaje fue claro: Jesús es el centro, nosotros somos mediadores de su Palabra. Estos espacios nos ayudan a renovar la vocación y a reconocer que, aun con nuestras limitaciones, Dios nos llama”.
Los catequistas valoraron especialmente el clima de fraternidad y la posibilidad de compartir experiencias entre las distintas diócesis. “Si bien por cuestiones climáticas no se pudieron realizar todos los trabajos grupales como estaba previsto, la respuesta fue impresionante y la gente se mostró animada y comprometida”, señalaron las entrevistadas.
El encuentro dejó también un fuerte signo de unidad eclesial con la presencia conjunta de los tres obispos, gesto que fue vivido como un testimonio de comunión para toda la Iglesia en Misiones.
Finalmente, las catequistas invitaron a quienes no pudieron participar a sumarse en futuras instancias de formación y animación pastoral, recordando que “cada encuentro deja siempre una palabra de esperanza y un renovado impulso para seguir sirviendo a la comunidad”.