La última encuesta mensual elaborada por la Confederación Económica de Misiones (CEM) refleja un marcado deterioro en las expectativas del empresariado local respecto al futuro económico del país y la provincia. Según el relevamiento, que contó con la participación de casi 400 empresarios y empresarias de Misiones, solo el 38% considera que la economía nacional crecerá en los próximos seis meses, una caída respecto del 50% registrado en mayo. La perspectiva para la economía provincial es aún más pesimista: apenas el 12% cree que Misiones experimentará crecimiento.
El informe revela que, a nivel nacional, predominan la carga tributaria (25%), el costo laboral (21%) y la recesión (16%) como las principales problemáticas que enfrenta el sector pyme, mientras que la corrupción (13%) también ocupa un lugar relevante en la lista de preocupaciones. En el plano provincial, se mantienen como principales obstáculos la carga tributaria (30%) y las barreras arancelarias (26%), aunque se destaca el crecimiento del ítem “corrupción”, que con un 18% desplazó a los problemas de infraestructura en el ranking de las tres problemáticas más graves.
A nivel municipal, las principales dificultades identificadas son la informalidad y la competencia desleal (18%), las tasas e impuestos internos (14%), la burocracia (12%) y el movimiento comercial fronterizo (11%).
Respecto del análisis del comportamiento de las ventas en junio, apenas un 22% de los consultados calificó la actividad como buena o muy buena. En contrapartida, el 39% la consideró mala o muy mala y el 43% la evaluó como regular. En este contexto, un dato preocupante es que casi un 10% de los empresarios adelantó que reducirá su planta de personal en los próximos meses.
Otro indicador que genera alarma es el aumento en la mora dentro de la cadena de pagos: más del 50% de los encuestados afirmó que las demoras se incrementaron y un 27% calificó ese aumento como “significativo”.
En síntesis, el informe de la CEM muestra que el optimismo que en un momento generó el programa económico del presidente Javier Milei entre los empresarios misioneros comienza a desvanecerse, en un contexto donde la incertidumbre, la presión impositiva y la caída de la actividad marcan el pulso de la economía regional.