En el marco de su descanso estival en Castel Gandolfo, el papa León XIV presidió este martes una misa en la capilla del Cuartel de los Carabineros, donde expresó su agradecimiento a la fuerza policial italiana por su servicio tanto en el Vaticano como en Roma, especialmente ante el creciente número de peregrinos por el Año Jubilar.
Durante la celebración, a la que asistieron el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, el comandante general de los Carabineros, Salvatore Luongo, y el obispo castrense monseñor Gian Franco Saba, el pontífice subrayó la importancia del trabajo que realiza esta fuerza de seguridad. “Expreso mi profunda gratitud por el noble y exigente servicio que el Arma presta a Italia y a sus ciudadanos, así como a la Santa Sede y a los fieles que visitan Roma”, destacó en su homilía.
Recordando el 75° aniversario de la proclamación de la Virgen Fiel –la Virgo Fidelis– como patrona de los Carabineros, el Papa evocó el gesto de Pío XII, quien en 1949 acogió en Castel Gandolfo la propuesta del Comando General de esa fuerza. “Tras la tragedia de la guerra, en un período de reconstrucción moral y material, la fidelidad de María a Dios se convirtió en un modelo para la fidelidad de cada carabinero a la patria y al pueblo italiano”, señaló.
León XIV también instó a los efectivos a no dejarse vencer por el mal. “Ante las injusticias que socavan el orden social, no cedan a la tentación de creer que el mal puede triunfar. Respondan al crimen con la fuerza de la ley y la honestidad”, exhortó, destacando el valor del servicio público en tiempos “marcados por la guerra y la violencia”.
En su mensaje, el pontífice recordó a los carabineros que dieron la vida en cumplimiento del deber, mencionando especialmente al venerable Salvo D’Acquisto, cuya causa de beatificación sigue en curso.
Los carabineros, cuerpo de gendarmería nacional con estatus militar, son responsables de la seguridad pública en Italia y colaboran activamente en el resguardo del Vaticano y sus instalaciones. La capilla donde se celebró la misa está ubicada en la Villa dei Gesuiti, propiedad de la Santa Sede.