El Sumo Pontífice recibió en audiencia a los participantes del 48º Capítulo General de la Congregación de la Pasión de Jesucristo, animándolos a encontrar «nuevas oportunidades» para facilitar el encuentro de las personas con Cristo y a encarnar su misión en los sufrimientos contemporáneos.
En el encuentro celebrado en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Santo Padre alentó a los pasionistas a mantenerse arraigados en la vida contemplativa, fieles a su tradición espiritual, para poder salir al mundo con el testimonio de una fe «alegre y fecunda». Insistió en la importancia de «evangelizar» en un entorno marcado por la pobreza, los conflictos, y el «descarte de los débiles».
El Papa también subrayó la necesidad de que la Congregación sea testimonio de esperanza, especialmente de cara al Jubileo. «La Muerte y Resurrección de Cristo son la razón teológica de la esperanza», recordó, y aseguró que «si nada puede sofocar la capacidad de amar en el ser humano, entonces todo encuentra sentido y valor».
Francisco exhortó a los pasionistas a anunciar la presencia de Cristo en los sufrimientos actuales, recordando las palabras de san Pablo de la Cruz, fundador de la orden, quien veía en la Pasión de Cristo la «escuela para aprender todas las virtudes». El pontífice concluyó sus palabras recordando a la Virgen María como ejemplo de entrega al amor de Dios, e invitó a los religiosos a vivir su consagración con la urgencia del «tiempo de la gracia» o kairós, buscando en cada acción llevar el mensaje de salvación al mundo. AICA

