El presidente Javier Milei arribó a Washington acompañado por una comitiva integrada por Karina Milei, Luis Caputo, Patricia Bullrich, Santiago Bausili, Manuel Adorni, Gerardo Werthein y Alex Oxenford, para mantener una reunión bilateral con el mandatario estadounidense Donald Trump. El encuentro se realizará en el Salón Oval de la Casa Blanca y será seguido por un almuerzo de trabajo entre ambos equipos.
La visita se produce en un momento clave, tras la confirmación del swap por US$20.000 millones con el Tesoro de Estados Unidos, una medida que fortalece las reservas del Banco Central y busca aliviar la presión cambiaria. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró la decisión y afirmó que el gobierno norteamericano “está decidido a apoyar las reformas” impulsadas por Milei.
Además del componente económico, el viaje tiene un claro tono político. El Presidente busca reafirmar la alianza estratégica con Estados Unidos y proyectar su liderazgo internacional. En ese marco, Milei mantuvo su discurso de confrontación con el kirchnerismo, al que volvió a calificar como “la franquicia local del socialismo del siglo XXI”.
La agenda oficial incluye la firma del libro de honor, un homenaje a Charlie Kirk y una visita a la Blair House, residencia oficial para mandatarios extranjeros. Fuentes gubernamentales señalaron que el itinerario fue coordinado junto al personal de la Casa Blanca para ajustar protocolos y garantizar la presencia de los ministros clave.
Una alianza con foco en defensa y geopolítica
El encuentro también apunta a profundizar la cooperación en materia de defensa. Según trascendió, Milei negocia con Trump la posibilidad de habilitar presencia norteamericana en la Base Naval Integrada de Ushuaia, con el objetivo de contrarrestar la influencia china en la región. “El acuerdo conlleva contrarrestar la injerencia china en el territorio”, indicaron desde la Casa Rosada.
El acercamiento incluye, además, la proyección antártica y el uso comercial del pasaje bioceánico de Drake, considerado estratégico para la logística internacional. Desde Washington, el jefe del Comando Sur, Alvin Holsey, respaldó la iniciativa y destacó la intención de reforzar la cooperación militar con la Argentina.
Apoyo económico y mirada hacia las elecciones
El respaldo financiero estadounidense fue ratificado por el asesor económico de Trump, Kevin Hassett, quien aseguró que Milei cuenta con el “100% de apoyo” de la Casa Blanca y calificó a Estados Unidos como “aliada incondicional de la Argentina”.
El Gobierno argentino estima que el nuevo acuerdo abrirá la puerta a inversiones estadounidenses en sectores estratégicos, condicionadas al resultado de las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre. “Nos van a salir dólares por las orejas”, expresó Milei en tono optimista.
En su discurso económico, el mandatario reafirmó su compromiso con las reformas fiscales y laborales, al sostener que el programa prevé “un ahorro de US$500.000 millones hasta 2031, más de lo que debemos hoy de deuda”, y que busca “más empleo, de mejor calidad y con mayores salarios”.
Tensiones políticas en Estados Unidos
El respaldo de Trump a Milei también generó controversias internas en el Congreso norteamericano. La senadora demócrata Elizabeth Warren cuestionó el acuerdo financiero al señalar que “Trump debería dejar de regalar nuestro dinero a sus amigos corruptos”.
Ante esas declaraciones, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, respondió en duros términos y acusó a Warren de promover “políticas económicas destructivas que rivalizan con la fallida agenda izquierdista de la oposición argentina”.
La cumbre entre Milei y Trump consolida así una nueva etapa en la relación bilateral, marcada por intereses geopolíticos, respaldo financiero y un alineamiento ideológico que redefine la posición internacional de la Argentina.

