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“Es impresionante la piedad popular en nuestra gente”

17 May 2020
Publicado en Regionales

Este domingo 17 de mayo, se celebró la Fiesta Patronal de Santa Rita. La misa central fue presidida por Monseñor Juan Rubén Martínez, acompañado por el P. Pablo Ptak, párroco del lugar y el presbítero César Benítez.

Fue transmitida por Radio Tupa Mbaé y Canal 12. Durante toda la celebración eucarística se destacó de manera especial la piedad popular del pueblo misionero.
Compartimos a continuación fragmentos de su homilía:
Estamos este domingo celebrando con mucha alegría, la fiesta de una Santa muy querida y muy popular. Esta parroquia en Posadas es muy importante porque la gente siempre se acerca a pedir la intercesión de Santa Rita.
Este año la vivimos en un contexto muy especial, muy distinto. En este contexto de la cuarentena que vamos viviendo y de la pandemia. Queremos agradecer a los medios de comunicación y a la tecnología que se ofrece de manera especial.
Esta fiesta patronal nos toca vivir de una manera muy diferente por la pandemia, pero que de igual manera se ve reflejado la fe del pueblo y su devoción a “Rita” esa mujer extraordinaria que quiso vivir la voluntad de Dios en todas las situaciones que les tocó vivir y que nunca perdió las esperanzas. Por eso a ella, la patrona de lo imposible, le pedimos que interceda por nosotros para que no perdamos las fuerzas y toda esta situación que nos toca vivir pase pronto.
Monseñor, también resaltó la gran piedad popular de nuestra gente, que tiene en sus hogares altares con imágenes de santos a los que pide que intercedan ante Dios, por sus pedidos. Nosotros no adoramos imágenes, sino que estas nos recuerdan la vida de estos hombres y mujeres que hoy están con Dios y por eso pueden interceder por nosotros, explicó. Esta imagen que nos recuerdan, ella vivió hace muchos siglos. Vivió 76 años y las pasó todas. Por eso fue santa, vivió muchos sufrimiento en su vida. Ella sufrió bastante en su matrimonio, tuvo dos hijos, siempre tuvo la intención de consagrarse a Dios y vivió su matrimonio de una manera muy compleja. Con el tiempo ella fue rezando y empezó a pedir para poder vivir y consagrarse a Dios en la orden de los agustinos, finalmente ella fue aceptada. Ella vivió en la penitencia y en la caridad. Ella vivió con los más pobres, nuestro pueblo lo vive así, porque lo decimos así como la Patrona de lo imposible.
“Quiero resaltar la piedad y la religiosidad popular que la gente tiene en nuestros barrios, eso tenemos que valorarlo mucho. Eso es una fe genuina. Los documentos de la iglesia lo enseñan, que esta fe popular forma parte de la iglesia. La gente se acerca a pedir a un santo y eso es importante. Los santos son personas como nosotros, aun cuando ninguno seamos Perfecto y los santos interceden”, comentó.
El Obispo, pidió también por el fin de la pandemia y para que pronto podemos volver a celebrar las misas, porque la gran fe de este pueblo necesita de las celebraciones, de la Eucaristía. Tenemos los templos abierto y al servicio de la gente y esperamos que dentro de poco podamos celebrar las misas, porque esta fe del pueblo tan genuina necesita de las celebraciones. Espero que pronto podamos celebrar las misas con los debidos recaudos, dijo. La fe de nuestro pueblo es muy grande, por eso nos alegra que se vayan abriendo las situaciones, con racionalidad con responsabilidad. Y también la responsabilidad de las autoridades. Y avizoramos que dentro de poco podríamos celebrar la misa, poder eso es vivir la fe dentro de la matriz de nuestra gente. Esto queremos pedirle a Santa Rita. Como pueblos de Dios sabemos que somos frágiles y necesitados por eso queremos pedirle a Santa Rita por el pueblo que tiene muchos sufrimientos y por las consecuencias negativas que se han producido. Esto genera pobreza en el mundo.
Para finalizar, Monseñor, llamó a vivir el camino de esperanza, a no perderla. A pedir con fe a todos los santos para que intercedan ante Dios por nuestros sufrimientos y dolores y para que esta pandemia termine pronto y para que las consecuencias sean menos dolorosas posibles. Pidió por los familiares de las personas que murieron, por los enfermos y para que las consecuencias económicas sean las menos posibles, porque hoy por hoy un tercio de la población mundial está sufriendo a causa de ella. 2700 millones de habitantes del mundo padecen la consecuencia y revertirla no va a ser fácil, pero siempre debemos poner una gota esperanza, como lo hizo Rita para mantenerse firme en su fe y sobrellevar su Pascua. A Santa Rita la sostuvo la pascua, porque la Pascua es acompañar Jesús. Ella asumió esa tarea, acompañarlo en el dolor, en la miseria y en la maldad. Eso la sostuvo, la certeza de la esperanza de Dios y del amor que Dios le tenía. Vamos a pedirle a ella que cuando se acerque un fiel, la gente que se acerque a pedirle un santo, que nos acerquemos a pedirle humildemente con esperanza, sabemos que esto también pasará y que estas situaciones malas las podremos rever con esperanza y que siempre prime la vida, la solidaridad y la esperanza.